Durante los últimos 10 años he estado trabajando con ACNUR en emergencias humanitarias, situaciones críticas donde miles de personas pierden a sus seres queridos, sus casas, el lugar donde han pasado toda una vida intentando construir un futuro mejor para ellos y sus hijos. Vi y escuché tantas historias de horror en Congo, Kenia, Afganistán, Somalia, Vietnam…
Sin embargo, incluso con esta experiencia vital, no puedo terminar de asimilar la dimensión del daño causado por el terremoto y posterior tsunami, seguido por la radiación que se ha filtrado de las plantas nucleares. Es algo de lo que tardaremos en recuperarnos y que nos dejará una cicatriz por mucho tiempo.
Soy consciente de que las catástrofes naturales suceden, pero nada te prepara para una cosa como ésta. La vida no es lo que era hace seis días. Es impresionante que personas en todo Japón, incluyendo a quienes han sufrido algún tipo de pérdida, estén haciendo todo lo posible para ahorrar energía para que se pueda utilizar en las áreas que han sido devastadas. En Tokio, seguimos teniendo réplicas del terremoto… justo ayer me desperté tres veces; y los que me conocéis, ¡sabéis que duermo como un lirón! Hay tanta solidaridad en el ambiente que conmueve…. es algo que no me esperaba que pudiera suceder actualmente en Japón.
Si lees este mensaje, por favor recuérdanos. Y si no has dicho “te quiero” a tus seres queridos, hazlo hoy mismo, porque no sabes lo que puede suceder mañana.
Yumiko”

Comentarios